Al esperpéntico paisano que Piedad Córdoba tenía en Miraflores ayudándola, se le nublaron los ojos al recordar todas las fechorías que juntos avanzaron por la vida. Nicolás Maduro tuvo en Piedad más que una amiga una secuaz, porque entre delincuentes solo puede hablarse de complicidad y coparticipación y nunca de amistad, pues los mueve no los sentimientos de afecto sino su vocación criminal.-
SEGUNDA PARTE DEL PROGRAMA DEL MIÉRCOLES 24.01.2024
Con tu apoyo en Patreon me ayudas a seguir: https://patreon.com/DLaraF
Mi libro Fiesta con piñata está aquí: https://a.co/d/fi0JXS9
En Twitter e Instagram: @DLaraF
En Facebook: https://facebook.com/DLaraFTV
source





