Pareciera que les da mucha flojera seguir fingiendo y definitivamente entierran las excusas: la misma campaña y el mismo fin, es decir, vender esperanzas, traficar con la fe y decirle a la gente que pase lo que pase, hay que creerles. Es la fórmula triste que queda al descubierto hurgando en sus campañas.
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